dissabte, 22 de gener de 2011

Em sembla que això us sona i us servirà...

Explicar lo que se ha aprendido es una técnica de estudio eficaz

Psicólogos de la Universidad Purdue de Indiana así lo han demostrado, tras comparar los resultados de distintas técnicas de estudio

Si quieren ayudar a un alumno a aprender, no le digan que se encierre en su cuarto para estudiar ni que haga esquemas. Mejor pregúntenle qué es lo que le han explicado o lo que ha leído. Es lo que recomiendan psicólogos de la Universidad Purdue de Indiana (EE.UU.) que han comparado los resultados de distintas técnicas de estudio.

En la investigación, ochenta alumnos de instituto recibieron una lección de ciencias naturales. Se dividió a los estudiantes en grupos que emplearon distintas técnicas de estudio para retener la lección. Un grupo leyó la lección una sola vez. Otro la releyó varias veces. Un tercero hizo esquemas. Y el último redactó un texto en el que explicó la lección a su manera.

En los tres primeros grupos, destacan los investigadores, el objetivo era almacenar información en la memoria. En el último grupo, era restituir información previamente almacenada.

Una semana más tarde, se les hizo un examen. Según los resultados presentados el jueves por la revista Science, los alumnos que habían explicado la lección a su manera fueron los que obtuvieron mejores puntuaciones. Estos resultados muestran que restituir información no consiste sólo en reproducir lo que se sabe. Más bien consiste en reconstruir la lección de un modo que favorece el aprendizaje.

En un segundo experimento, otros 120 alumnos recibieron dos lecciones de ciencias. Una intentaron retenerla haciendo un esquema con el texto de la lección delante. La segunda, explicándola a su manera. Los investigadores observaron que el 84% aprendía mejor cuando explicaban la lección a su manera; al 11% les iba mejor hacer esquemas; y el 5% obtenían la misma puntuación con las dos técnicas.

Paradójicamente, la gran mayoría de los alumnos creía aprender mejor la lección estudiando o haciendo esquemas que explicándola. Esto puede deberse a que, al explicarla, se sentían inseguros al darse cuenta de lo que no sabían. En cambio. al estudiarla o hacer esquemas, se sentían seguros al revisar cosas que habían leído antes.

Los autores de la investigación, Jeffrey Karpicke y Janell Blunt, defienden que hacer esquemas sigue siendo una técnica de estudio útil. Pero defienden que la restitución de información, como al hacer un examen o cuando se explica lo aprendido, lo es aún más. En su investigación, no han analizado la efectividad de hacer esquemas sin ningún texto delante, lo que combinaría el ejercicio de conceptualización a que obligan los esquemas con el ejercicio de reconstrucción de la información a que obliga la restitución.

Estudios anteriores han observado que, cuando los alumnos hacen exámenes, aprenden mejor que cuando no los hacen, incluso si estudian lo mismo e incluso si se equivocan en las respuestas del examen. Estos estudios indican que los exámenes no son una pérdida de tiempo de estudio, sino que tienen un papel activo en el aprendizaje. Pero la nueva investigación va más allá al comparar por primera vez distintas estrategias de aprendizaje. “Nuestro reto ahora –afirma Karpicke en un comunicado– es encontrar las estrategias más efectivas y prácticas de utilizar la restitución de información como actividad educativa”.

Article de Josep Corbella publicat a La Vanguardia.