divendres, 23 de març del 2012

Recuperades peces robades

Vídeo

  • Recuperadas dos estatuas de bronce romanas del conjunto de Cástor y Pólux
  • Las piezas se sustrajeron de un yacimiento arqueológico de Alcurrucén, en Córdoba
  • Por el momento, hay una persona detenida y dos imputadas
  • Podrían pertenecer al grupo escultórico de Cástor y Pólux y estar valoradas en seis millones de euros

Agentes de la Policía Nacional de Jaén han recuperado dos estatuas de bronce del alto imperio romano, que podrían formar parte del grupo escultórico de Cástor y Pólux, en Córdoba. Las figuras, valoradas en unos seis millones de euros, son dos representaciones masculinas del siglo I d.C que han sido intervenidas en una finca del término municipal cordobés de Pedro Abad propiedad de dos hermanos que las tenían ocultas y pretendían venderlas en el mercado negro por la mitad de su valor.

En concreto, según ha informado el comisario de Policía, Daniel Salgado, iban a ser vendidas a un comprador italiano a través de intermediarios que operaban desde Jaén y Sevilla, el primero con antecedentes por hechos similares. La Policía decidió intervenir antes de que se realizara dicha venta –las partes ya estaban intentando autentificar las piezas mediante la preparación de la documentación- ante la posibilidad de perder las piezas. La operación se ha saldado con la detención de uno de los hermanos y la imputación a otras dos personas, el otro hermano y un mediador, todos ellos por un delito contra el patrimonio histórico y tentativa de contrabando de bienes históricos. Pero la Policía mantiene abierta la operación.
Fue a finales del pasado mes de enero cuando los investigadores tuvieron conocimiento de un importante expolio en un yacimiento arqueológico de Alcurrucén, zona ocupada en su día por villas y necrópolis. Las pesquisas posteriores permitieron a los agentes identificar a los mediadores y cómplices que pretendían vender las piezas, así como a los receptores de las mismas y localizar el lugar donde se ocultaban las dos estatuas.

Las piezas intervenidas son dos esculturas huecas de bronce que representan dos figuras masculinas totalmente desnudas, de 1.30 y 1.50 metros de altura, de unos 30 kilogramos de peso y en muy buen estado de conservación. Cuando fueron halladas, ambas estatuas presentaban amputaciones en brazos y piernas, una de ellas carecía de cabeza y parte del abdomen, y la otra no tenía órganos genitales. Gran parte de las piezas mutiladas han sido recuperadas. Según un primer informe de arqueólogos de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba, las piezas proceden del alto imperio romano. Si se confirma que son piezas independientes podría tratarse de la representación de un Efebo, y en caso de formar parte de un conjunto, pertenecerían al grupo escultórico de Cástor y Polux, con un valor de tasación de unos seis millones de euros como precio de salida. Esta tasación se ha realizado en base a la venta de una pieza similar en 2007, llevada a cabo en una casa de subastas, en la que una sola pieza alcanzó los 28 millones de euros.

Las piezas serán trasladas ahora al Museo de Córdoba donde se procederá a su restauración. "Son dos auténticas joyas de un valor excepcional", ha destacado el comisario de Policía de Jaén, que equipara las piezas halladas con el Efebo de Antequera, una de las piezas más importantes a nivel europeo de este tipo de representaciones.

El País

dimarts, 20 de març del 2012

Barcelona recupera un nou tram de muralla romana


Els treballs d’ampliació del Centre Cívic Pati Llimona, al barri Gòtic de Barcelona, han deixat al descobert 17 metres de la muralla de l’antiga Bàrcino del segle IV, entre els quals es troba una de les 76 torres que defensaven la ciutat —per això tenia el sobrenom de la ‘ciutat coronada’—, i una de les portes —la de mar—, fonamental en el paper comercial de la colònia. Aquests metres de muralla, units als 30 metres ja coneguts a altres indrets de la ciutat, fan del Pati Llimona un dels llocs clau per conèixer i entendre la Bàrcino romana.

Però no queda tot aquí; l’espai remodelat del Centre Cívic també ha incorporat les restes d’uns banys públics del segle I, els coneguts com ‘termes portuàries’. La piscina escalonada del ‘frigidarium’, on les dones es banyaven en aigua freda —la quantitat d’agulles de cabell que s’hi han trobat demostra la feminitat de l’espai—, és, sens dubte, la resta més espectacular.

Totes aquestes restes s’han integrat al nou Centre Cívic, que a partir d’ara estarà especialitzat en fotografia. El seu espai s’ha ampliat a la finca dels números set i nou del carrer Regomir, que era un bloc de pisos del segle XIX, tot i que reaprofitava altres construccions anteriors, com el palau Gualbes, la muralla romana i part de les termes. Precisament, els treballs no han servit només per rescatar el passat romà, sinó també per recuperar alguns elements patrimonials del palau.

Tot aquest conjunt s’ha museïtzat, de forma que al llarg del recorregut el visitant pot contemplar les restes arqueològiques ara recuperades al costat d’àmfores i monedes d’èpoques i procedències diverses. Fins al 12 de maig, el Pati Llimona organitza jornades de portes obertes per descobrir tot aquest passat de Barcelona, que fins no fa gaire estava amagat.
Notícia de Juan Carlos Moreno per a sàpiens.

dimecres, 14 de març del 2012

Matrimonium

Aquí teniu un vídeo que reconstrueix la cerimònia de matrimoni de l'època romana.



Hi ha deifències? Hi ha semblances?
Per cert, al minut 3 la núvia diu:"Ubi tu Gaius, ego Gaia". Sabeu què vol dir? Perquè la pronuncia?

dilluns, 12 de març del 2012

Aenigma: on està gravat aquest anunci?

Ahir, mentre veia la televisió, vaig tenir una grata sorpresa en veure on està gravat aquest spot. Ho sabeu? Animeu-vos a respondre.

dijous, 8 de març del 2012

divendres, 2 de març del 2012

Les termes romanes a Catalunya

Vet aquí la riquesa arqueològica del nostre país. Avui fem un repàs a les termes.









Un nou tresor romà



Los responsables de la excavación y el director del museo han presentado los resultados de los trabajos que han puesto patas arriba el edificio —ha habido que envolver la galera real para protegerla— desde 2010 y que está previsto que concluyan a finales de este año. Las obras darán paso a la adecuación del edificio para que reabra como museo marítimo en la primavera de 2014.

La tercera sorpresa derivada de los trabajos arqueológicos realizados en el edificio de las atarazanas de Barcelona en los últimos dos años ha sido que la construcción medieval, que mandó levantar Pere II el Gran, estaba mucho más cerca del mar que la que se puede ver hoy. “Llegaba casi a la fachada del edificio de la Aduana”, aseguran los arqueólogos Iñaki Moreno y Esteve Nadal, que han realizado catas junto al paseo de Josep Carner que han demostrado que las naves góticas se prolongaban.

Barcelona, aunque pueda parecer extraño, no tuvo un puerto propiamente dicho hasta el siglo XV (tal como se ve en el magnífico dibujo de Wyngaerde de 1563). Su construcción alteró la línea de costa de tal modo que hizo que el edificio de las atarazanas, parte del cual estaba descubierto, sufriera los continuos embates del mar. Eso obligó a desplazar el conjunto hacia la montaña un siglo después y a construir unas instalaciones que acabaron sustituyendo a las primeras. “El problema fue que el sistema arquitectónico había funcionado tan bien que se copió y no ha habido forma de saber qué pertenecía a cada época”, apunta Moreno bajo uno de los arcos. “La nueva datación no devalúa el edificio, lo revaloriza”, explica el director del museo, Roger Marcet, durante la visita a las obras, que tienen un presupuesto de 17 millones de euros, 700.000 para la excavación, que pagan la Diputación, el Ayuntamiento y el Puerto de Barcelona. “Ahora conoceremos con precisión las fases de construcción y tendremos que variar el discurso histórico y su importancia”, aseguró.


Una de las urnas de cristal aparecidas en el mausoleo romano del siglo I / JOSÉ LUIS BIEL
Que estos astilleros habían sido importantes se sabía, ya que aquí se construyó, entre otros muchos barcos que surcaron los mares durante varios siglos, la galera de Juan de Austria, que capitaneó la batalla de Lepanto en 1571 —de la que se exhibe una réplica a escala real—, pero lo que habrá que reconsiderar, a partir de los últimos datos, es el papel de esta instalación en la corte de los Austrias. “La remodelación profunda que se hizo en el siglo XVI de estas atarazanas las convirtió en las más importantes de la Península”, aseguró Marcet.

Los hallazgos han dado una última sorpresa: la localización de la estructura arquitectónica de una perforadora de cañones utilizada en el siglo XVIII —cuando en el edificio se fabricaban armas— que hasta ahora se conocía por dibujos.

De todo lo encontrado: ungüentarios de cristal y cerámicas romanas, fragmentos de mármol con inscripciones, 41 monedas romanas, medievales y modernas, los visitantes podrán ver, a partir de 2014, la gran atarazana del siglo XVI con los techos de madera y los sillares de piedra completamente restaurados; la base de algunos de los pilares medievales, lo que permitirá comprobar por dónde discurría el edificio del siglo XIII, y el mausoleo con algunas de las cinco urnas funerarias de vidrio, que se han conservado intactas después de 20 siglos, a menos de medio metro de ese suelo tan pisoteado.

Notíc publicada a El País.

dimecres, 29 de febrer del 2012

Trobada al Raval de Barcelona una caliga



La huella de Roma en el barrio del Raval de Barcelona. Y nunca mejor dicho: unas excavaciones en la plaza del Pedró y alrededores han permitido hallar los restos de ¡una sandalia romana!, una de las típicas caliga (plural: caligae) tachonadas de los legionarios que llevaron las águilas de la República y luego del Imperio por todo el mundo antiguo. El descubrimiento es emocionantísimo: nos pone en contacto directo con la cotidianidad de las legiones, uno de los agentes más distinguibles, característicos y populares de la cultura romana.

De las caligae, elemento tan importante del equipo del soldado como el gladio, el pilum o el scutum, se puede decir que en sus suelas arrastraban polvo de todos los confines del orbe: del remoto norte de los muros tras los que acecha el pintado picto al sur arenoso donde cabalga el esquivo númida, del soleado este del traicionero parto a la fría frontera del Rhin o al pantanoso reino del marcomano. ¡Y ahora ha aparecido una en el Raval!


Detalle de una caliga
Las caligae, en realidad más robustas que las sandalias actuales, eran pieza fundamental del equipamiento de los legionarios romanos. De gran agarre, les permitían marchar (como mulas, que diría el viejo Mario) en extenuantes jornadas y mantenerse firmes en las tremendas batallas sobre terrenos resbaladizos de sangre y vísceras, e incluso se usaban como armas: las suelas clavetadas posibilitaban pisotear hasta la muerte a los enemigos caídos y pegar peligrosísimas patadas que dejaban marcas de por vida.

Las usaban desde los legionarios hasta los centuriones y por ello a la tropa se la conocía también como los caligati. Los militares de rango superior solían emplear otro tipo de calzado (calceamentum) más refinado, como el calcei (calceus), más cerrado. La derivación más conocida de la palabra caliga es, claro, el apodo del emperador Calígula, “sandalitas”, que proviene de que su padre, Gérmanico, lo calzaba de niño con unas pequeñas sandalias militares para regocijo de sus tropas. La verdad, no es es que les haya dado muy buena fama...


La suela de la sandalia romana del Raval.
La sandalia del Raval apareció durante la intervención arqueológica preceptiva al efectuarse unas obras de mejora urbanística que suponían la apertura de una zanja. En el tramo de esa zanja en la calle de Sant Antoni Abat se identificaron siete estructuras funerarias correspondientes muy probablemente al área de necrópolis situada a lo largo del trazado de la vía romana que atravesaba la ciudad. En una de esas sepulturas, una tumba en caja de tejas, apareció parte del ajuar del difunto, del que quedaban algunos huesos: una botellita de cristal y restos de su calzado, concretamente las tachuelas (clavi caligarii) de la suela claveteada. Tras un minucioso trabajo se ha podido reconstruir la suela de la sandalia legionaria. Actualmente se está acabando de restaurar el material para que pueda ser exhibido. La sandalia barcelonesa muestra, a diferencia de otras caligae halladas, una disposición de las tachuelas lineal y apiñada. La cronología del enterramiento situa nuestra sandalia en el siglo II, una imperial sandalia, entonces.

Calzado barato, muy seguro como queda dicho e ideal para patear —como las botas Doctor Maertens, no en balde inventadas por un exmédico de la Wehrmacht—, las caligae presentaban problemas de estabilidad en superficies pulidas o rocosas. Recordemos el caso referido por Flavio Josefo del centurión Julianus, que patinó sobre el suelo enlosado del patio del templo de Jerusalén, cayó y fue muerto entonces por los zelotes judíos.

Las tachuelas de las sandalias solían desgastarse en un año y había que reemplazarlas. Según algunos autores, se usaban con una especie de calcetines. Al menos parece que así lo hacían los pretorianos, siempre tan finos ellos. Según Suetonio, los espías militares (speculatores) usaban un calzado especial, la caliga speculatoria, sin clavos, silenciosa...

Notícia publicada al El País.

divendres, 24 de febrer del 2012

El Temple d’August ja es pot veure a la maqueta de Tàrraco



La reconstrucció s’ha realitzat a partir de les conclusions que es van treure després de l’excavació al juliol passat en el subsòl de la Catedral de Tarragona

La maqueta de Tàrraco ambientada a principis del segle II dC, es pot visitar a la Volta del Pallol de Tarragona, des de l’any 2007 i va ser fruit d’una iniciativa de l’Ajuntament de Tarragona, i elaborada per l’empresa Clarmont d’Els Pallaresos

El temple romà que va presidir el recinte de culte del Fòrum Provincial de Tàrraco ja té lloc a la maqueta de Tàrraco ambientada a principis del segle II dC. Coincidint amb el desè aniversari de la declaració del conjunt monumental romà de Tarragona com a Patrimoni de la Humanitat per la Unesco,

La maqueta de Tàrraco ubicada a la Volta del Pallol s’ha ampliat, i ho ha fet amb una peça de gran importància. S’ha incorporat la maqueta del temple dedicat a l’emperador August. Amb aquesta peça es pot comprendre millor l’estructura i la esplendor de la ciutat de Tàrraco als segles I i II dC.

També s’han incorporat unes trenta figures d’ambientació que ajuden a comprendre millor la proporció del temple. Encara que no es pot verificar de manera absoluta que els fonaments trobats en el subsòl de la Catedral de Tarragona pertanyen al temple dedicat a l’emperador August, sí que hi ha una sèrie d’evidències que porten als arqueòlegs experts en el tema a considerar que aquest temple podria ser amb una alta probabilitat el temple dedicat a l’emperador August.

«La maqueta en si és un dels primers resultats visibles de l’excavació que vam començar al juliol en el subsòl de la Catedral de Tarragona i finalitzem el 28 de juliol», va explicar Josep Maria Macías, arqueòleg i investigador de l’Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC).



Macías, al costat de Imma Teixell (arqueòloga l’Ajuntament de Tarragona) i Andreu Muñoz (arqueòleg i director del Museu Bíblic de Tarragona) formen un equip, el que va excavar en el subsòl de la Catedral, i sumant els esforços plurinstitucionales han obtingut resultats positius. La maqueta dedicada al Temple d’August és una peça molt reduïda, realitzada a escala 1:500, però que ofereix una funció pedagògica i una visió coherent del que podria haver estat el gran santuari de culte en honor d’August. Aquest temple presidia l’acròpoli de la ciutat amb dues hectàrees de superfície.

Què sabem del temple?. Els arqueòlegs tenen més preguntes que respostes sobre el Temple d’August. La construcció dedicada a August era un temple octàstil (tenia vuit columnes), així apareix representat en unes monedes durant el mandat de Tiberi. Aquestes columnes que es trobaven a la façana del temple mesuraven entre 14 i 15 metres d’alçada. Els arqueòlegs apunten que el temple situat a Tarraco seguia unes directrius semblants al temple que el mateix August va impulsar a Roma. Els arqueòlegs treballen amb unes intervingudes aproximades del temple. Creuen que les seves dimensions eren de 37 metres de llarg, 27 d’ample i entre uns 25 i 27 d’alt. L’amplada del temple ocupava tota la nau central de l’actual Catedral i part dels laterals. Els experts també treballen amb part d’una columna, «però no sabem amb seguretat si pertany al temple o la sala axial que estava situada darrere», va explicar Josep Maria Macías. «També hem relacionat el marbre que trobem del segle II dC amb una reforma que es va realitzar en el temple i que va promocionar l’emperador Adriano. Això ho sabem per les fonts », va afegir Macías. «Nosaltres continuem una línia de recerca que va començar fa 300 anys», va dir l’arqueòleg de l’ICAC. Els experts han buscat durant anys el temple que els tarragonins van dedicar a l’emperador August. Sabem que va arribar a Tarraco emmalaltir i que va residir a la ciutat dos anys (1927-1925 aC). En aquesta època la ciutat va créixer i Tàrraco va viure la seva època daurada i actualment encara són visibles alguns d’aquests restes.

Font: Museo d’Història de Tarragona i DiarideTarragona.com